
Ver versión imprimible
EL TIEMPO - Colombia
Vuelve y juega la New Castle en Gallinas
La enfermedad está catalogada por la Oficina Internacional de Epizootias (OIE) como grave, de alta virulencia (difusión) y puede ocasionar graves pérdidas a los avicultores.
El Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) confirmó ayer un nuevo brote de la enfermedad de New Castle, que esta vez atacó las granjas avícolas del municipio de Lebrija (Santander), donde están alojadas un millón de aves.
Como primera medida de contingencia, el ICA determinó, a partir del viernes 5 de julio, la cuarentena de las veredas Rayitos, Cuzumán, Villaver, Portugal y Santo Domingo, con el fin de controlar el brote, evitar la difusión a otras áreas y disminuir las pérdidas que pueda ocasionarle a los avicultores.
Por lo anterior, está prohibida la movilización de animales, vivos o muertos y sólo se podrá hacer, previa autorización del ICA.
“En lo corrido del 2003 se han examinado 1’482.043 aves, de 18 granjas de pollo, 38 de ponedoras, 2 aves de combate (gallos de pelea) y un predio de traspatio, es decir, de avicultura campesina. Del total, 516.665 aves han resultado positivas a la enfermedad y 80.035 han muerto.
“Las cifras incluyen el nuevo brote presentado en el municipio de Lebrija, zona donde se crían más de un millón de aves, tanto ponedoras como pollos de engorde”, informó Ramón Correa, coordinador de control y erradicación de riesgos zoosanitarios del ICA.
El departamento de Santander, con un plantel avícola de 19,15 millones de aves, no es ajeno a la presencia de esta enfermedad, de la que el año pasado se registraron 22 casos.
La Oficina Internacional de Epizootias (OIE), con sede en París, clasifica a la New Castle dentro de la llamada Lista A.
“Enfermedades transmisibles que presentan gran poder de difusión y especial gravedad, que pueden extenderse más allá de las fronteras nacionales, que tienen consecuencias socioeconómicas o sanitarias graves y con alta incidencia en el comercio internacional de animales”, dice la OIE.
Los pollos de engorde afectados por New Castle presentan pelo erizado, depresión y pérdida de peso; posteriormente, se les inflama la cabeza, estornudan, tienen diarrea de color verdoso, roncan en la noche y presentan secreción nasal y ocular.
Por su parte, las ponedoras disminuyen la cantidad de huevos que ponen.
Medidas de bioseguridad
Entre otras medidas de bioseguridad, el ICA recomienda evitar la entrada de personas ajenas a los galpones, y quien lo haga, debe bañarse el cuerpo y cambiarse de ropa, lo mismo que lavar y desinfectar los vehículos.
Las heces de los animales, mezclada con la cascarilla, viruta o aserrín, que sirve de ‘cama’ a las aves, se debe compostar.
Las aves que hayan muerto a causa de la enfermedad deben enterrarse dentro de la misma finca en un sitio alejado, los galpones deben desinfectarse, así como los equipos y utensilios utilizados.
La granja afectada deberá dejarse ‘descansar’ –sin animales– por lo menos durante un mes.
Más información sobre la New Castle la puede consultar en www.oie.int/esp/maladies/fiches/e_A160.htm
Se dispara la enfermedad
“La enfermedad de Newcastle es endémica en muchos países del mundo. Durante años algunos países europeos no han tenido esta enfermedad”, informa en la página Internet la Oficina Internacional de Epizootias (OIE).
Según el gremio avícola del país (Fenavi), durante el año 2002 se presentaron en Colombia 99 casos de la enfermedad, con pérdidas calculadas en 20.000 millones de pesos, mientras que en el 2003 van 28.
No sólo en Colombia ha hecho estragos. En Estados Unidos el Servicio de Inspección de Salud Vegetal y Animal (Aphis, por sus siglas en inglés), reportó durante los cuatro primeros meses de este año, el sacrificio de 3,5 millones de aves en el estado de California, 2.006 en Texas, 269 en Arizona y 2.706 en el estado de Nevada, afectadas por el mal. (www.aphis.usda.gov/lpa/issues/ enc/exoticnc.html)

|